Esperanza Andrade – Senadora de la República

Dos recientes decisiones históricas nos animan a pensar con esperanza que soplan buenos vientos para la participación política de la mujer y la representación en cargos de elección popular:  la elección de Kamala Harris como primera vicepresidenta de Estados Unidos; y la aprobación que dimos en el Congreso a un paquete de artículos en la reforma al Código Electoral en ese mismo sentido.

El triunfo de la senadora de California marca un hito por la igualdad de género. Un ejemplo para muchos países avanzar en ese mismo camino: «Sueñen con ambición, lideren con convicción y atrévanse a mirarse a sí mismos de una forma en la que otros no les han visto, simplemente porque nunca lo han visto antes», dijo.

Quiere decir que como los niños crecerán viendo a una mujer en el segundo puesto político más importante de E.E.UU. les parecerá entonces normal y natural aspirar y alcanzar lugares de privilegio y poder. “Si bien soy la primera mujer en ocupar este cargo, no seré la última” Y agregó Harris: “Porque cada niña que nos esté mirando verá que este es un país de posibilidades”.

Volviendo a Colombia, el Legislativo perdió viejos temores, y con voluntad política, las Comisiones Primeras de Senado y Cámara ampliamos hasta el 50 por ciento la postulación de mujeres candidatas en las listas a corporaciones de elección popular. Para el caso de proveer menos de 5 curules se aplicará el 30%. Y aprobamos que cuando el número de votos a favor de dos o más candidatos sea igual entre un hombre y una mujer, se elegirá a ella. Y aprobamos que ante la conducta que se adecúa como violencia política se promueve la prevención, reproche, sanción y eliminación.

Sin duda un gran avance, atendiendo que según datos recién revelados por ONU Mujeres y el Dane, aún falta mucho para cerrar las desigualdades de género, especialmente en política, aunque la elección de Marta Lucía Ramírez en la vicepresidencia y Claudia López en la alcaldía de Bogotá son dos importantes precedentes. Sólo tienen el 19,7 por ciento de participación en el Congreso; 2 de las 32 gobernaciones (Valle y Atlántico). Y 132 mujeres son alcaldesas (12 por ciento) de los 1.099 municipios del país.

El desafío del Congreso es incrementar la inclusión en las listas, pero no de ‘relleno’. Aprobar la paridad de género en la política, que es la igualdad que debe existir entre hombres y mujeres a la hora de participar en espacios de poder y toma de decisiones, es el objetivo por el que miles de mujeres han peleado y sacrificado muchísimo. Tengo fe y esperanza de que las plenarias de Senado y Cámara le cumpliremos al país.

Esperanza Andrade
Senadora Partido Conservador