Esperanza Andrade – Senadora de la República

En nuestros recorridos por el país un clamor permanente de los concejales de los llamados municipios ‘pequeños’ es el de ayudarlos a mejorar las condiciones económicas de su labor. “Ha sido una petición permanente a los congresistas, pero no ha sido posible”, nos dicen, con desencanto. Por eso, conscientes de la importancia de los Cabildos Municipales en la democracia y el desarrollo de los entes territoriales y de cumplir tan sensible solicitud social y financiera a miles de colombianos no dudamos en aportar a la solución. 

Es así que dimos ponencia positiva al proyecto que modifica el régimen vigente para la liquidación de honorarios de los 12.000 concejales de los municipios de cuarta, quinta y sexta categoría, para que no sean inferiores a un salario mínimo mensual legal vigente. Y define que a esas mismas administraciones municipales les corresponde el pago de la cotización al Sistema de Seguridad Social, Pensión, Salud, y ARL, sin que implique vínculo laboral con la entidad territorial correspondiente.

Esta iniciativa es muy importante porque otorga mejores condiciones económicas a los cabildantes, en beneficio de su bienestar y calidad de vida junto con las familias. Y es que, a diferencia de los alcaldes y gobernadores del país, ellos no reciben un salario mensual. En la ley están fijados unos ingresos por sesiones a las que asisten.

Recordemos que el concejal tiene como función la promoción del desarrollo del municipio en diversas áreas, como educación, cultura, sanidad, obras públicas, urbanismo, etc. Y la fiscalización del trabajo de la Alcaldía.  Por eso, creo que hacemos justicia y pagamos una deuda histórica pendiente con personas que tienen y cargan con la responsabilidad de la vocería y representación de las comunidades.

En la actualidad, los miembros de los municipios de categoría especial reciben $516.604 por asistir a una sesión; los de categoría primera $ 437.723; los de quinta reciben $170.991 pesos, mientras los de sexta obtienen $129.189 pesos, que equivale casi a la cuarta parte de lo recibido por los de categoría especial y primera.

Adicionalmente, considero que se debe hacer más por los concejales en materia de opciones de formación y capacitación. Es necesario estimular que puedan estudiar, acceder a la educación técnica, tecnológica o profesional, que les daría mejores herramientas para el ejercicio de sus funciones administrativas y políticas; en los procesos relacionados con la planeación del desarrollo, la ejecución de los programas y proyectos, su seguimiento y evaluación; así como el control político de las actuaciones de la administración municipal.

Con fe y esperanza, confiamos en tener el apoyo de los colegas para culminar el trámite del proyecto que dignifica y honra la tarea de nuestros Honorables Concejales y responde a un anhelo de muchos años.

Esperanza Andrade
Senadora Partido Conservador