Esperanza Andrade – Senadora de la República

¿Quién puede negar que el país necesite recursos? Es verdad que el Covid-19 obligó al Gobierno Nacional a realizar gastos muy elevados que no tenía planeado para enfrentar la crisis en la salud, en lo social y en la economía.

Por eso, para enfrentar el déficit fiscal de la Nación, acaba de presentar al Congreso el proyecto de ley de Solidaridad Sostenible para aumentar el recaudo en 1,5% y reducir la evasión en 1,1% para financiar la dinámica actual del gasto público.

Pero la reforma tributaria me deja serias preocupaciones, que resumo: El Iva a los servicios públicos del estrato 4 es inaceptable. Sería un claro golpe a la economía de los hogares de clase media. En los estratos 5 y 6 tal vez puede mirarse, siempre y cuando se les baje otras cargas que hoy reciben en las cuentas.

No comparto gravar a los pensionados. Es una persona que ya pagó mucho durante su vida laboral. Asume la cotización de salud completa. Y si es del régimen individual, la pensión no es otra cosa que un retiro de la cuenta donde ahorró juiciosamente. Y no acepto se diga que una pensión de 7 millones es una “megapensión”.

Me preocupa las alertas que ha emitido el sector agrario y el del campo de alimentos sobre que se subirán los precios de los productos por cuenta del paso de los insumos a la categoría de excluidos en el régimen de IVA. Un aumento en el costo nos golpearía a todos, especialmente a los colombianos menos favorecidos.

Y no me parece que ‘clase media’ se defina de una forma tan estrecha ($ 1.700.000 mensuales de ingreso por persona). Muchos hogares que están por encima de esa definición son social y económicamente clase media. No son ricos, sino motores del crecimiento económico incluyente en muchos aspectos. 

Pero no me quedo en reparos, también aporto propuestas, porque la crisis sí es real. Los conservadores hemos insistido al Ejecutivo que revise sus gastos, en despachos donde hay mucho derroche, ineficiencia o hacen similares tareas institucionales.

Pidamos que los sectores a los que no les ha ido tan mal en la coyuntura contribuyan más. Eso sí es solidaridad. El sector bancario, que tuvo 4 billones de ganancias, podría aportar una sobretasa. Y así, otros renglones, generadores de empleo, que han sufrido mucho, como el turismo y los servicios de restaurante, puedan seguir recibiendo ayudas por más tiempo, ya que la pandemia se ha prolongado.

Sin duda, el texto de la iniciativa deja muchas inquietudes y rechazo. Pero advierto que, como senadora de los colombianos, con la esperanza de salir de la crisis lo menos golpeados posible, me opondré a gravar con nuevos impuestos a los más vulnerables, a la clase media y a la canasta familiar.

Esperanza Andrade Serrano
Senadora de la República y vocera del Partido Conservador