Esperanza Andrade – Senadora de la República

Las cifras que refleja de Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, arroja unas cifras alarmantes en relación al nivel de ocupación laboral de la mujer en nuestro país. Entre enero y diciembre del 2020, el nivel de desempleo fue de 20.4%; mientras que en hombres fue del 12.7%. Quiere decir que la tasa de desempleo en las mujeres equivale al 60.6%, muy por encima del hombre, lo que refleja un problema de inequidad en nuestro país.

Por eso, se necesita implementación de la normatividad existente, (herramientas entregadas por el Legislativo al Ejecutivo), generando una transversalización de programas, proyectos y apalancamiento de la mujer productiva, disponiendo de los recursos económicos del Estado para empoderar a la mujer líder, empresaria, campesina. Estoy segura de que con estas herramientas generamos independencia económica y disminuimos las lamentables cifras de maltrato intrafamiliar.

Es necesario precisar que el rol de cuidadoras y sobrecarga laboral en la familia se convierte en una opción de vida que estimula la lógica condición de ser mujer, pero que también limita el empoderamiento y el acceso a la igualdad de oportunidades.

Sin embargo, el problema más contundente que viven muchas mujeres en el interior del hogar obedece al incremento del maltrato físico, sexual y psicológico, que se ha agudizado tras el confinamiento por la pandemia del Covid-19, la dependencia económica, la invisibilización y el sesgo social que existe para que la mujer se empodere y pueda denunciar al maltratador.

Por eso, hoy, necesitamos instituciones fortalecidas y funcionarios sensibles que den las garantías y herramientas necesaria para proteger la integridad de la mujer y, por ende, a la familia y la sociedad.

Desde nuestra labor legislativa, desde nuestra posición en la Comisión para la Equidad de Género del Congreso de la Republica y desde la vocería del partido Conservador ante el Gobierno Nacional, seguiremos siendo esa voz latente para generar los espacios y oportunidades que dignifiquen y legitimen la condición de la mujer colombiana y huilense. Porque siempre hay una esperanza para seguir transformando nuestra sociedad.

Esperanza Andrade Serrano
Senadora de la República y vocera del Partido Conservador