Esperanza Andrade – Senadora de la República

La gran esperanza del mundo para responder a la emergencia por el Covid-19 es la vacunación. En Colombia, el Gobierno ha informado que ya tiene listo un plan nacional de inmunización, que en pocos días presentará oficialmente, gracias a las dosis ya contratadas con varias farmacéuticas para 29 millones de colombianos, sin comprometerse con una fecha de inicio de la aplicación. El Ministerio de Salud ha informado que “el país tendrá sus vacunas para febrero tal y como se ha anunciado”.

De lo que se sabe del enorme desafío operativo es que en el siguiente mes llegarán las vacunas de Pfizer, en marzo se esperan las de Covax y para mayo está previsto recibamos las de AstraZeneca y Janssen. Las dosis se irán aplicando de forma gradual hasta diciembre, cuándo se prevé que el país alcance la inmunidad de rebaño.

Pero hasta ahí de lo poco que se conoce, que deriva en las muchas dudas que persisten y los interrogantes sin responder, generando preocupación pública. Y es que el Ejecutivo no ha dado a conocer los contratos porque, explica, hay cláusulas de confidencialidad que si son violadas pondrían en peligro el acceso a los medicamentos.

Es cierto, tenemos un Gobierno que viene haciendo un generoso esfuerzo para tomar las mejores decisiones que protejan la salud de sus ciudadanos y evitar que los problemas ocasionados por la pandemia se agraven. Pero, creo, parece hay mucho hermetismo sobre la vacunación. Es justo y necesario tener una información más completa y clara del plan, que garantice la logística, la eficiente distribución, transparencia en precios, compras y aplicación, hasta donde sea el máximo posible, en busca de garantizar el éxito con la articulación de todos los actores del sistema de salud y las autoridades regionales.

La proximidad de la vacuna no nos puede dar la falsa expectativa de haberle ganado la guerra al virus, cuya amenaza está más latente que nunca por las posibles mutaciones que podrían ser más contagiosas y letales. En lo personal debo decir que desde el Senado seguiremos haciendo seguimiento y vigilancia al proceso de inmunización y contribuyendo al Ejecutivo con políticas para la reactivación económica, para lo cual ya hemos anunciado ideas y aportes. Por eso, es totalmente inconveniente considerar nuevos cierres como al principio de la pandemia, que aumentan el desempleo y la pobreza.   

Mientras, debemos redoblar esfuerzos individuales y colectivos: distanciamiento social, uso del tapabocas, lavado de manos y no relajar medidas sanitarias adicionales para evitar que la crisis siga creciendo. Con esperanza y fe nos ilusionamos con la vacuna, se ve la luz al final del túnel, pero sin olvidar que es tiempo de tener el máximo cuidado.

Esperanza Andrade Serrano
Senadora de la República y vocera del Partido Conservador